Desde hace algunos años, varias personalidades francesas utilizan Vinted para vaciar su armario. La iniciativa puede parecer anecdótica, pero plantea preguntas concretas: estatus fiscal del vendedor, frontera entre reventa personal y actividad comercial, elección de la plataforma. El fenómeno va más allá del simple gesto de moda.
Reventa personal o actividad comercial: el marco legal en Vinted
Antes de interesarse por los nombres, es necesario entender lo que Vinted permite. La plataforma distingue dos estatus: el vendedor particular, que se deshace de prendas ya usadas, y el vendedor Pro, el único autorizado para realizar ventas comerciales. Una celebridad que liquida su guardarropa personal se mantiene, en teoría, dentro del marco del particular.
La diferencia se vuelve delicada cuando el volumen de ventas aumenta. En 2026, las autoridades fiscales vigilan más de cerca los perfiles que presentan signos de compra-venta recurrente. El principal riesgo es la reclasificación como actividad comercial no declarada. Para una personalidad pública, cuyas transacciones son visibles para miles de seguidores, la exposición es mayor que para un vendedor anónimo.
Un cierto número de estrellas que revenden en Vinted operan, por lo tanto, en una zona gris: venden piezas de su propio armario, a veces recibidas a través de asociaciones, sin que esto constituya formalmente una compra-venta. Mientras la venta sea puntual y se refiera a bienes personales, el marco legal no presenta dificultades.

Celebrities francesas en Vinted: quién vende qué
Entre los nombres más mediáticos, Iris Mittenaere ha abierto las puertas de su armario en la plataforma. La ex Miss Francia y Miss Universo ha ofrecido piezas personales, atrayendo la atención de los medios especializados en moda.
Por el lado de TF1, varias caras conocidas han participado en operaciones puntuales. Jenifer y otras personalidades de la cadena han puesto a la venta ropa en Vinted en un marco benéfico, con los beneficios destinados a asociaciones. Este tipo de iniciativa difumina la frontera entre un armario clásico y una operación de comunicación solidaria.
El punto en común de estas iniciativas: ninguna de estas personalidades mantiene una cuenta activa en Vinted a diario. Las ventas son agrupadas, eventuales, y a menudo se difunden en redes sociales para aumentar la visibilidad en pocos días.
Lo que realmente ofrecen estas cuentas
Las piezas puestas a la venta van desde un abrigo de diseñador usado una sola vez hasta básicos de marcas accesibles. Los precios varían considerablemente según la notoriedad de la vendedora y el estado de la prenda. A diferencia de las cuentas de influencers de moda que alimentan regularmente su perfil de Vinted, las celebridades francesas prefieren ventas relámpago.
- Piezas de diseñadores usadas en eventos mediáticos, revendidas a una fracción del precio nuevo
- Ropa recibida en el marco de asociaciones con marcas, cuya reventa a veces plantea cuestiones contractuales
- Artículos del día a día (jeans, suéteres, accesorios) vendidos a precios cercanos al mercado estándar de Vinted
Vinted, donación o venta privada: cómo arbitran las estrellas
No todas las personalidades eligen Vinted. Algunas prefieren ventas privadas organizadas por empresas especializadas, donde la selección, la logística y la fijación de precios son delegadas. Otras optan por la donación directa a asociaciones, sin pasar por una plataforma comercial.
La elección de Vinted responde a una lógica de visibilidad tanto como de practicidad. La plataforma cuenta con millones de usuarios activos en Francia, lo que garantiza una audiencia inmediata. Para una operación benéfica, esta exposición amplifica el mensaje. Para una venta personal, acelera las transacciones.
La contraparte es la gestión de envíos y posibles disputas. Artículos recientes informan sobre un aumento de las reclamaciones por parte de los vendedores en Vinted, con compradores que abren reclamaciones tras la recepción. Para una celebridad, una disputa pública puede convertirse rápidamente en un tema mediático.
El peso de la imagen en la elección de la plataforma
Vender en Vinted envía una señal diferente a una venta en subasta con un comisionista. La plataforma sigue asociada a la segunda mano accesible, al gesto anti-desperdicio. Para una personalidad preocupada por su imagen responsable, es un argumento. Para otra que posee piezas de alta costura valoradas en varios miles de euros, Vinted no siempre es el canal adecuado.

Segunda mano y ley anti-fast fashion: un contexto favorable para las celebridades vendedoras
La ley francesa de 2026 que apunta a la moda ultra-rápida ha reforzado la distinción entre fast fashion y segunda mano. Las plataformas entre particulares como Vinted están explícitamente excluidas del ámbito de aplicación de este texto. Vender una prenda ya usada no se considera sobreproducción textil que la ley busca frenar.
Este marco jurídico ofrece a las celebridades una forma de legitimidad adicional. Revender sus prendas en Vinted se inscribe en un discurso de moda circular que la legislación fomenta indirectamente.
- La ley anti-fast fashion no penaliza la reventa de ropa de segunda mano entre particulares
- Las plataformas como Vinted se benefician de una imagen reforzada de circuito virtuoso frente a la sobreproducción
- Las celebridades que revenden públicamente participan, voluntaria o involuntariamente, en la promoción de la segunda mano
La tendencia no está cerca de extinguirse. A medida que el mercado de la segunda mano gana visibilidad regulatoria, las personalidades públicas que participan se benefician de un doble efecto: revalorizar piezas inactivas y asociar su imagen a un consumo textil más sobrio. El único límite sigue siendo el volumen: más allá de un cierto número de ventas, el fisco podría reclasificar la actividad, celebridad o no.



